
Los ataques de Ransomware, en los que un virus cifra todos nuestros datos y nos pide un rescate a cambio de la clave de descifrado, son cada vez más comunes, por lo que es muy probable que tarde o temprano nos encontremos con uno. En estos casos, la mejor solución es tener siempre una buena copia de seguridad de nuestros datos, de manera que solo tengamos que restaurarlos.
¿Qué tengo que hacer?
Organiza tus datos en carpetas y decide qué compensa guardar y qué no (no tiene sentido guardar películas o juegos que puedas descargar de nuevo, pero sí tus documentos y fotos personales). Utiliza un sistema de copia de seguridad que te permita volver varias copias hacia atrás, para evitar el riesgo de que se copien los archivos ya cifrados por el virus y se borren los correctos. Si utilizas una copia de seguridad en la nube (como Gdrive de Google o OneDrive de Microsoft), asegúrate de utilizar autenticación en dos pasos (two-factor authentication). Si haces copias en un disco duro externo, mantenlo siempre desconectado y conéctalo sólo cuando vayas a hacer la copia (pues si no, el virus podría cifrar también todas las copias de seguridad).
Y, sobre todo, recuerda que tener todos tus datos únicamente en un disco duro externo NO es tener una copia de seguridad. Sólo lo es si tienes tus datos en, al menos, dos sitios diferentes (por ejemplo, en el disco interno de tu ordenador Y en un disco externo; o en un disco externo Y en Gdrive/OneDrive/Dropbox).