
Un truco muy habitual de los ciberdelincuentes consiste en, literalmente, preguntar la clave de acceso a sus víctimas. Así, en algunas webs, durante el registro piden, aparte del correo electrónico, la clave del correo electrónico. O bien envían un correo (o llaman por teléfono) haciéndose pasar por un técnico de un servicio e indicando que hay un problema, y nos piden que les digamos nuestro nombre de usuario y clave para confirmar que ya está todo resuelto.
¿Qué tengo que hacer?
Si alguien (una página web, un correo electrónico, alguien que nos llama) nos pide que le demos alguna clave completa, debemos negarnos en redondo. Da igual lo que prometa, da igual con qué nos amenace, nunca debemos dar nuestra clave completa a nadie.
En caso de que cometamos el error de darla, debemos ir de inmediato a dicho servicio y cambiarla por otra que también sea segura tan pronto podamos.