Una de las pocas constantes de este universo es que todo dispositivo informático tendrá actualizaciones de software regulares, y nuestros móviles no son una excepción. Y si en nuestros PCs son importantes, lo son aún más en el dispositivo que es nuestra puerta de entrada a nuestra cuenta corriente o a nuestras conversaciones más privadas.

¿Qué debo hacer?
En dispositivos Android tienes que ir a la “Play Store”, entrar en “Ajustes” (pulsando bien en los tres puntos de arriba, o bien en tu foto personal, también arriba), luego en “General”, y en “Actualizar aplicaciones automáticamente”, donde se recomienda escoger “Solo por WiFi”. De esta manera, siempre que tu móvil esté conectado a una red WiFi, tus apps estarán siempre actualizadas.
En dispositivos Apple, por su parte, hay que ir a “Ajustes” en el teléfono, pulsar en “App Store”, y ahí activar “Actualizaciones automáticas”. Se recomienda desactivar la opción de “Datos móviles” para que las actualizaciones se realicen sólo a través de WiFi.
Las actualizaciones, tanto del sistema como de las apps, no sólo añaden nuevas funcionalidades, sino que también corrigen errores y fallos de seguridad. Mantener ambas actualizadas aumenta la seguridad de nuestros dispositivos, pues cierra muchas de las puertas que utilizan muchos virus y troyanos para colarse sin nuestro permiso. Y todos sabemos que no es buena idea tener uno en el dispositivo que utilizamos para acceder a nuestro banco…